El sentir de la Semana Santa vuelve a Cartagena tras dos años sin procesiones

“Cartagena os estaba esperando”, con esta frase ha comenzado la alcaldesa, Noelia Arroyo, su alocución durante el acto de la Llamada de la Semana Santa, dirigida a todos los cartageneros congregados en la plaza del Ayuntamiento.

Con este acto comienzan los preparativos de la Semana Pasional y, sin bien es ya tradicional, en esta ocasión adquiere especial trascendencia, tras dos años sin procesiones debido a la pandemia, tal y como ha destacado la alcaldesa en su discurso, “hemos pasado dos años sin procesiones, algunas hermandades suman tres años sin desfilar y todos llevamos meses descontando los días para escuchar el primer redoble de tambor, para cantar la primera Salve, para volver a sumergirnos en incienso de la iglesia y en la flor y la luz de los tronos”.

También ha hecho hincapié Noelia Arroyo en que esta Semana Santa será la del reencuentro, no solo con la tradición sino con las procesiones y con la emoción “esta va a ser la Semana Santa más emocionante de nuestras vidas. Lo será para todos los cartageneros, pero lo va a ser de forma muy especial para la gran familia procesionista, para los hombres y las mujeres que habéis aceptado la responsabilidad de proteger y mantener viva nuestra tradición más antigua. Este año, más que ningún otro, Cartagena comprobará el valor de vuestro trabajo”.

No han faltado palabras de cariño en recuerdo de los cartageneros y procesionistas que ya no están y que “se nos han ido durante la pandemia y no podrán ver sus procesiones de nuevo en la calle. Están presentes en nuestro corazón, como lo están las familias que en estos días se enfrentan al dolor y al destierro, víctimas de la injusticia”.

Tras un repaso a todos los actos que desde ahora y hasta que finalice la Semana Santa, se van a celebrar en la ciudad, la alcaldesa ha apelado a la responsabilidad de todos en el desarrollo de las mismos y ha señalado como hito de esta Semana Santa que se trata de “la primera de la historia en la que hay una mujer al frente de una Cofradía”.

En este sentido Arroyo ha recordado que el trabajo de las mujeres ha sido siempre clave en la protección de este legado cultural y religioso, aplaudiendo a los Resucitados “que han decidido que ya era el tiempo de situar a una de ellas en la mayor responsabilidad”.