La alcaldesa advierte de los desafíos a los que se enfrenta la agricultura en el Campo de Cartagena y que solo la tecnología puede ayudar a resolver

La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha defendido la labor de científicos y técnicos agrícolas para ayudar a resolver los grandes desafíos a los que se enfrenta la agricultura del Campo de Cartagena, que ha calificado como “próspera y tecnificada”, pero que “debe trabajar para reducir aún más sus necesidades de agua porque de ello va a depender su supervivencia”.

Así lo ha manifestado durante su intervención en la primera Jornada del XXXVIII Congreso Nacional de Riegos que desde hoy se celebra en la UPCT, y que ha sido inaugurado por el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras.

Arroyo ha aludido a las graves amenazas a las que se enfrenta el Trasvase Tajo- Segura, que tienen más que ver con el clima político que por el cambio climático, y ha asegurado que “esta tierra, acostumbrada a aprovechar hasta la última gota de agua va a tener que apañarse con menos agua tanto por el cambio climático como por el clima político”.
De ahí que apele a los especialistas y técnicos, “que nos pueden ayudar a mantener el empleo, frenar el desierto, mantener el progreso para Cartagena y seguir haciendo que España sea importante en Europa”, ha señalado Arroyo, que demanda una política de Estado en materia de agua.

La alcaldesa ha recordado que Cartagena ha sido escenario e impulso de grandes hitos en la historia de la tecnología aplicada al uso del agua, como la creación de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla en 1950, que creó una estructura de  213 km de longitud que llevó agua a 80 municipios con 2,4 millones de habitantes, y que se convirtió en la mayor conducción de abastecimiento de agua de toda Europa.

“La tecnología logró dar respuesta a las necesidades de Cartagena y a las oportunidades que Cartagena suponía para España”, ha recordado Arroyo, quien considera que sin ese precedente, habría sido imposible construir otro éxito de la tecnología, como fue el trasvase Tajo-Segura, que creó una nueva cultura del agua basada en su aprovechamiento gota a gota.

La alcaldesa ha recordado las cifras que aporta el trasvase: genera 3.000 millones euros de PIB, mantiene 110.000 puestos de trabajo directos y otros 250.000 indirectos.

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